5 claves para entender el Internet de las Cosas

5 claves para entender el Internet de las Cosas

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Entender la evolución y funcionamiento del Internet de las Cosas llevará a tu empresa a generar más valor para sumarte a esta tendencia.

Hablar del Internet de las Cosas (IoT), es visualizar miles de millones de dispositivos físicos en todo el mundo conectados a Internet, recopilando y compartiendo datos, y facilitando la vida de sus usuarios. Gadgets, equipos móviles, redes inalámbricas y aplicaciones, con ello es posible convertir muchas cosas en parte de IoT.

Vamos a platicar de cinco claves para entender esta tecnología y su uso que será recurrente en hogares y empresas.

KEY INSIGHT

La idea de agregar sensores e “inteligencia” a diversos objetos se comenzó a realizar a lo largo de las décadas de los ochenta y noventa, y podemos hablar un poco de algunos proyectos iniciales como una máquina expendedora conectada a internet y el progreso fue lento pero seguro.

Primero. Para entender el Internet de las Cosas, piensa en cómo puedes encender un foco con una aplicación de teléfono inteligente o con tu voz usando un asistente virtual; tal vez imagina como un sensor de movimiento puede arrancar una cámara de video para seguridad o un motor para echar a andar una escalera eléctrica.

En una escala aún mayor, piensa en las ciudades inteligentes y todos los sensores que habrá en el corto plazo para ayudarnos a comprender y controlar el medio ambiente, el tráfico y muchas otras cosas para ahorrar millones de pesos y hacer la vida más sencilla.

Segundo. El término “IoT” se usa principalmente para dispositivos que generalmente se espera que tengan una conexión a Internet, que pueden comunicarse con la red independientemente de una acción humana. Por esta razón, una computadora generalmente no se considera un dispositivo de IoT, y tampoco un teléfono inteligente, aunque este último está repleto de sensores. Sin embargo, un reloj o una banda inteligente pueden contar como dispositivos del Internet de las Cosas.

Tercero. La idea de agregar sensores e “inteligencia” a diversos objetos se comenzó a realizar a lo largo de las décadas de los ochenta y noventa, y podemos hablar un poco de algunos proyectos iniciales como una máquina expendedora conectada a Internet y el progreso fue lento pero seguro.

Se necesitaron procesadores más baratos y lo suficientemente potentes para ser prácticamente desechables antes de que fuera rentable conectar miles de millones de dispositivos.

El IoT fue inicialmente más interesante para los negocios y la fabricación, donde su aplicación a veces se conoce como máquina a máquina (M2M), pero el énfasis ahora está en llenar nuestros hogares y oficinas con dispositivos inteligentes, transformándolo en algo que es relevante para casi todo el mundo.

Gartner calcula que actualmente hay más de diez millones de gadgets del llamado IoT. Más de la mitad son productos de consumo como televisores inteligentes y bocinas inteligentes. Los dispositivos IoT empresariales más utilizados son los contadores eléctricos inteligentes y las cámaras de seguridad comerciales.

Cuarto. Los beneficios del IoT para las empresas dependen de la implementación particular, pero la clave es que las organizaciones tengan acceso a más datos sobre sus propios productos y sistemas internos, y una mayor capacidad de hacer cambios como resultado.

Esto puede ayudar a las empresas a detectar cuándo es probable que un componente falle y cambiarlo antes de que cause daños. Las empresas también pueden usar los datos generados por estos sensores para hacer que sus sistemas y sus cadenas de suministro sean más eficientes, ya que tendrán datos mucho más precisos sobre lo que realmente está sucediendo.

Con la recopilación y análisis de datos integrales en tiempo real, los sistemas de producción pueden volverse mucho más receptivos y eficientes.

Los asistentes inteligentes como Echo, de Amazon, o Home, de Google, hacen que sea más fácil reproducir música, configurar equipos de video u obtener información.

Los sistemas de seguridad inteligentes facilitan el control de lo que sucede dentro y fuera del hogar, o para ver y hablar con los visitantes. Mientras tanto, los calefactores inteligentes pueden ayudarnos a calentar nuestras casas antes de que regresemos, y los focos inteligentes pueden hacer que parezca que estamos en casa incluso cuando salimos.

Quinto. Mirando más allá del hogar, los sensores pueden ayudarnos a comprender cuán ruidoso o contaminado puede estar nuestro entorno. Los autos autónomos y las ciudades inteligentes podrían cambiar la forma en que construimos y administramos nuestros espacios públicos.

Para los consumidores, la casa inteligente es probablemente donde más entren en contacto con las cosas habilitadas para internet, y es un área en la que las grandes compañías tecnológicas (en particular Amazon, Google y Apple) compiten fuertemente.

Es posible que los gadgets del Internet de las Cosas puedan ayudar a mantener a las personas mayores independientes y en sus propios hogares por más tiempo, al facilitar que la familia y los cuidadores se comuniquen con ellos y supervisen su progreso.

Las personas necesitan entender el cambio que conlleva el uso de estos equipos y si están contentos con ellos. Algunos problemas de seguridad y privacidad se aplican a hogares y empresas, pero es responsabilidad de todos cuidar que todo esté en orden.

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Autor: Paul Lara

Es experto en temas de tecnología y negocios. Tiene experiencia como Jefe de información de la sección Dinero del periódico Excélsior y es editor de la sección de Tecnología del mismo diario, además de conductor de los programas HackerTV y Dinero por ExcélsiorTV.

Autor: Paul Lara

Es experto en temas de tecnología y negocios. Tiene experiencia como Jefe de información de la sección Dinero del periódico Excélsior y es editor de la sección de Tecnología del mismo diario, además de conductor de los programas HackerTV y Dinero por ExcélsiorTV.